Rotación de cultivos evita acumulación de patógenos.
Usa variedades resistentes a mildiu.
Suelo bien drenado evita enfermedades fúngicas.
Extracto de cola de caballo como antifúngico.
Espaciamiento adecuado reduce humedad y fúngicos.
Buena ventilación previene hongos en lechuga.
Ventilación matutina para secar follaje.
Aplica fungicidas orgánicos como bicarbonato.
Espaciamiento amplio reduce hongos en lechuga.
Bicarbonato de sodio en spray preventivo.